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Las fuerzas de seguridad de Burkina Faso matan a 47 terroristas en una redada

Uagadugú – Las fuerzas de seguridad de Burkina Faso mataron este martes a 47 «terroristas» en la provincia de Kossi (oeste), fronteriza con Mali, durante una operación para desmantelar bases terroristas que costó la vida también a dos policías, informó hoy la Gendarmería en un comunicado.

Durante la redada, llevada a cabo por el Grupo de Acción Rápida de Seguridad y de Intervención (GARSI) de la Gendarmería Nacional radicado en la ciudad de Barani (oeste), también fueron destruidas dos campamentos terroristas y se recuperaron 21 motocicletas -vehículo que utilizan en sus ataques- así como armamento, municiones y «una gran cantidad» de cannabis.

«Lamentamos la pérdida de dos gendarmes. Otros tres también resultaron heridos y fueron trasladados a centros de salud», indicó la Gendarmería.

Según el comunicado, los gendarmes se beneficiaron del apoyo de «los voluntarios para la defensa de la patria» en esa zona.

En enero pasado el Parlamento burkinés votó por unanimidad una ley que permite el reclutamiento de civiles para participar en la lucha contra grupos yihadistas, a los que esta legislación denomina «voluntarios por la defensa de la patria» y que tienen como misión vigilar su localidad y recabar información útil en caso de ataque.

Esta operación tiene lugar después de una emboscada en la provincia de Yagha (noreste) el pasado 11 de mayo, en la que murieron ocho soldados y una veintena de terroristas en una zona de minería artesanal de oro a cinco kilómetros de la frontera nigerina.

Burkina Faso sufre ataques yihadistas desde abril de 2015, cuando miembros de un grupo afiliado a Al Qaeda secuestraron a un guardia de seguridad rumano en una mina de manganeso Tambao, al norte del país, que aún sigue desaparecido.

El número de atentados ha ido aumentando y la situación se agravó especialmente en 2019, año en el que se multiplicó por diez el número de personas desplazadas debido a la violencia yihadista, según datos del Consejo Noruego para los Refugiados.

Los actos terroristas se atribuyen al grupo local burkinés Ansarul Islam, a la coalición yihadista del Sahel Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM) y al Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), que atacan también en los países vecinos con los que Burkina Faso comparte frontera, Mali y Níger.

La región más afectada por la inseguridad es la del Sahel, situada en el norte y que comparte frontera con Mali y Níger, aunque la inseguridad se ha ido expandiendo a provincias limítrofes, y desde el verano de 2018 afecta también al este del país.

Burkina Faso es uno de los cinco países que componen el G5 del Sahel, junto a Mali, Mauritania, Níger y Chad, grupo que combate el terrorismo yihadista en la región.

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