“La Trampa de Tucidides”

Dr. Ignacio Alonzo

Una vez más, queda demostrado que la audacia del presidente de la República Popular de China, en citar literalmente, “La Trampa de Tucidides”, demuestra ser un individuo listo, calculador, visionario, estadista y un negociador del Primer Mundo. Es increíble, la serenidad que muestra Xi Jinping, es asombrosa, diciéndole a su homólogo estadounidense, que es mejor, el camino de las relaciones de respeto, reconocimiento y trabajo para un mundo en paz, y no caer en un conflicto que solo agravaría el actual estado de cosas globales. No es el camino de la subordinación, irrespeto, amenazas, sátiras y demás estrategias de miedo, las que prevalecen, son las intenciones, consideraciones, razones lógicas, miradas presentes y futuras, no debilitamientos, sino, que debe primar y privilegiarse el respeto y las buenas relaciones de cooperación y trabajo mutuo por el bien de la paz mundial.

Sin duda, que se acabaron los niveles de superioridad entre estas dos potencias, que, según politólogos, economistas, cientistas sociales, señalan que hay una potencia que emerge, que es el caso de China, y la otra, que está, o, va en declive como es Estados Unidos. La segunda mitad del Siglo XX, dio por sentado que la Potencia Global era Estados Unidos, no obstante, los adelantos científicos, tecnológicos, económicos en todas las áreas que viene experimentando China, desde 1978, con el gobierno de Deng Xiaoping, y luego en el 2001, consolidándose con la entrada a la (OMC), Organización Mundial del Comercio, y en la actualidad es la segunda economía del mundo. Lo anterior, la ubican como una potencia que surge con fuerza descomunal, pues, millones de ciudadanos chinos, que eran y vivían en la pobreza extrema, pasaron a una mejora de vida bastante ostensible. Los niveles de empleo mejoraron y las condiciones de vida mejor, la empezaron a experimentar esta última generación que ya no entienden que es el comunismo, y que lo único que saben, es que el lugar donde viven, tienen seguridad, trabajo, educación, salud y desarrollo humano digno.

Estados Unidos es una potencia, el Presidente Trump, sabe bien que China goza ya de mucha credibilidad y poder hegemónico mundial. Nos parecen muy ponderadas las intervenciones del presidente estadounidense. Trump no llegó solo, llegó a Beijing, con más de 30 súper millonarios, interesados en la inversión y en la construcción de alianzas con corporaciones, fábricas, empresas y demás bienes que producen los chinos. Es una visita inteligente, es estratégica, es oportuna y en definitiva muy significativa para lo que puede ser el reordenamiento de la política exterior de ambas potencias. Trump, expuso a sus empresarios, sumamente bien intencionados por acercarse a China, cosa que dice bien: “ Sino puedes vencerlos, únete”, y al parecer, eso es lo que busca Estados Unidos.

Xi Jinping, está posicionado, convencido, que tarde o temprano, los taiwaneses tendrán que ceder, pues, la interdependencia que existe es bastante fuerte. Le advierte a Estados Unidos que meterse en este conflicto, sería demasiado costoso para ambos, ya que los chinos y su líder Xi Jinping, solo están interesados en llevar a China a convertirla en el poder mundial y de esta manera, controlar la economía, política, tecnología, conquista espacial, dominio estratégico hasta el último rincón del mundo. No será fácil para China, este propósito, pero por todo lo que sucede y se ve hoy en día, todo apunta a eso, a que China domine el mundo. No se trata entonces, de caer en la Trampa de Tucidides, este historiador griego, como bien registra la historia, en que una vez finalizada la guerra del Peloponeso, Grecia quedó en ruinas, y el vencedor Esparta, no supo organizar ni liderar políticamente a las ciudades, perdiendo inclusive la influencia ganada en el mar Egeo. Lo que habían ganado Atenas y Esparta, lo perdieron con los persas, y Grecia solo quedó en la historia. Ante dos mega potencias que buscan la supremacía, el resultado puede ser catastrófico, por eso, la negociación mediante la diplomacia bien aplicada, y los buenos oficios del Derecho Internacional Público debe ser la herramienta propicia y necesaria en estos momentos y siempre. La trampa de Tucidides, solo nos ilustra y advierte de lo peligroso de una confrontación de la cual nadie quiere que ocurra. Tanto China como Estados Unidos pueden evitar caer en la “Trampa de Tucidides”, es ahora que se necesita una articulación, y reconfiguaración del balance del poder mundial.

Si ya conocemos la historia le dijo Xi Jinping al presidente Trump, para que la vamos a repetir, es mejor los destinos del trabajo, acuerdos, proyectos unificados, relaciones sanas y duraderas, desarrollo económico, poner a parte ideologías tanto de izquierda o de derecha, mejor construyamos, avancemos, crezcamos y démosle al mundo un lugar en donde salgan adelante las presentes y futuras generaciones que hoy enfrentan la realidad de la inteligencia artificial, los avances tecnológicos y los procesos de automatización, los viajes espaciales, los fenómenos emergentes en los negocios internacionales, cómo hacerle frente a una posible pandemia en el futuro, cómo vivir mejor en un planeta cada vez más destruido e invivible por los abruptos cambios en el clima, estos y, otros retos y desafíos que afronta la humanidad en su conjunto.

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