Incongruencia Cognitiva

Dr. Ignacio Alonzo

Los filósofos griegos del período clásico, le atinaron al tema de la incongruencia cognitiva, por ejemplo: Sócrates pensaba que la falta de sabiduría y el actuar general malestar psicológico y ético. Además, discutían que el ser humano anda en busca de esa congruencia entre lo que dice y hace. La filosofía griega como es el caso de los Epicúreos que reflexionaron profundamente entre la existencia de lo bueno y de lo malo. Aristóteles por su parte, no usó el término de disonancia cognitiva, sin embargo, usó la categoría de la racionalización, para justificar las acciones incorrectas, frente a lo que la mayor parte de la sociedad considera éticamente correcto, está la realidad de la incongruencia manifiesta entre lo que decimos y hacemos.

Sin duda, que la sociedad de hoy, vive en una supermarcada incongruencia cognitiva, pues se mueve en el dualismo de creencias, pero, contradictorias. Esto no solo lo experimentan los pobres, sino que se da hasta en las mejores familias, es decir, en los países desarrollados. No es consistencia, es todo lo contrario, es inconsistencia, pues justifica valores, viviendo en acciones contrarias, provoca a todas luces un malestar manifiesto, para la persona en sí y para sus semejantes.

El Dr en Psicología León Festinger, estadounidense de origen judío, en 1957, publicó su libro la “Teoría de La Disonancia Cognitiva” usando por primera vez esta categoría para explicar la consistencia entre actitudes, conductas y creencias. Es que las personas suelen justificar sus actos, para sentirse bien, que es, en esencia “autoengaño”, esto es, para acallar la conciencia y “sentirse bien”. Pongamos esto en la tierra, por ejemplo, sabemos que el alcohol y las drogas al ser consumidos por una persona sea hombre o mujer, inmediatamente le cambia la personalidad, orilla al individuo a conductas inaceptables, locuras y demencias insospechadas. Un individuo que trafica droga, consigue dinero muy rápido, sabiendo que es un dinero mal habido, y que además de eso, destruye miles de vidas, matrimonios y provoca muertes y enemistades. A sabiendas, de lo anterior, sigue con la conducta desastrosa e inaceptable, sin embargo, no lo detiene nadie en su mala práctica. Suponiendo un profesor que fue formado para enseñar y formar niños en una determinada disciplina, y, este sabe que debe, prepararse científicamente, planificar sus clases didácticamente, mejorar y actualizarse con las metodologías y nuevos conocimientos, y no lo hace, sino que se acostumbra y se acomoda a la mediocridad, seguramente, caerá en un error gravísimo como lo nombra el psicoanalista argentino José Cukier, “didactogenia” o también la “didactopatogenia”, que es la mala praxis en el ejercicio docente, provoca desórdenes y malestares terribles a sus educandos. En otras palabras, echa a un costado su vocación docente, dejando de ser congruente con lo que debe ser como educador.

Así que hablar de incongruencia o disonancia cognitiva, es todo lo puede afectar los pensamientos, comportamientos, actitudes, decisiones y algo que es poner cuidado en este tiempo, como lo es la salud mental, un tema del cual hablamos muchos, sin saber a veces nada de lo que realmente es. Hablando del efecto que tienen las redes sociales en la sociedad actual que es casi una pandemia que tiene a la gente enagenada, desjuiciada, manipulada y esclavizada, dependiendo de lo que dicen, hacen y exportan de manera descontrolada, arruinando, despersonalizando y distorsionando completamente las mentes de niños, adolescentes, adultos y hasta de adultos mayores. Aún cuando las personas no importa la edad, se sientan avergonzadas, culpables y ansiosas, continúan con sus estilos de vida, prefiriendo huir, abandonar, ignorar o ensimismarse, desconociendo su realidad. La disonancia cognitiva, tiene solución, no obstante, pasa por un proceso de aceptación, reflexión y cambio, de lo contrario, la persona puede llegar al último día de su muerte y jamás alcanzar y borrar esas contradicciones entre el ser, hacer y quehacer cotidiano. Hay quienes según sea la región o el país, han acuñado frases como: “ nosotros somos así, y así moriremos”, “ nadie me hará cambiar”, “haz lo que digo y no lo que hago”, “ llevamos la corrupción en el ADN”.

Cuando definimos la Política como la ciencia y arte de hacer posible las cosas en beneficio de las minorías y mayorías, y, analizamos las conductas de los políticos, nos damos cuenta que hay serios problemas de incongruencia cognitiva, por parte de algunos líderes, que ofrecen y no cumplen, dicen y no hacen, sus valores son totalmente contradictorios con sus creencias. Pareciera que cada vez más se pone de moda la “ Ética de Situación”, expuesta en 1966, por el teólogo norteamericano Joseph Fletcher, quien originalmente propuso que la moralidad de una acción depende del contexto, pero como todo, hoy por hoy, es, buscar la justificación para cada acción, defendiendo lo indefendible.

spot_img

Lo + Nuevo

spot_imgspot_img