Tegucigalpa – El Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza amaneció este lunes bajo resguardo de la Policía Nacional, luego de que las autoridades fueran alertadas sobre posibles protestas por parte de empleados del centro asistencial.
Desde tempranas horas, agentes policiales fueron desplegados en las afueras del hospital con el objetivo de garantizar la seguridad y evitar que cualquier manifestación afecte la atención a los pacientes, especialmente por tratarse de un establecimiento que atiende a personas con padecimientos de salud mental.
Pese a la presencia policial, las actividades dentro del hospital se desarrollaban con normalidad y la atención médica continuaba sin interrupciones, según se constató durante la mañana.
El comisario Nazario Espinal explicó que el operativo responde a información sobre eventuales manifestaciones del personal. «Estamos acá para resguardar este hospital por una posible manifestación. Esperamos que esos problemas internos se resuelvan y que todo permanezca en paz», manifestó.
Asimismo, informó que la vigilancia policial se mantendrá durante toda la semana con personal asignado de la Unidad Metropolitana de Policía con el propósito de evitar incidentes que puedan afectar el funcionamiento del centro hospitalario.
Las autoridades policiales hicieron énfasis en que la prioridad es garantizar la continuidad de los servicios médicos, al señalar que los pacientes que permanecen en el Hospital Mario Mendoza requieren atención especializada y no deben verse afectados por conflictos internos.
Hasta el momento, no se habían registrado protestas ni alteraciones al orden en el lugar. IR









