Tegucigalpa – La Iglesia Católica reiteró a la población hondureña a volverse a Dios porque este país centroamericano se encuentra agobiado y ha perdido las esperanzas frente a los diversos problemas que enfrenta actualmente.
 

– “El país está desilusionado de muchos de sus líderes que han hecho tantas promesas que han quedado en el mundo de las ideas”, reza parte del sermón.

– “La corrupción institucionalizada, sin ser judicializada” mantiene asqueada a la población, dijo Rubio.

Durante la homilía impartida este domingo por el padre Carlos Rubio en la Catedral Metropolitana, el mensaje destacó que “gran parte de nuestra sociedad hondureña se encuentra agobiada, asqueada, desilusionada, desesperanzada y pesimista”.

Acotó que Honduras se encuentra “agobiada por la violencia, los múltiples problemas sociales, el desempleo, pobreza, deudas económicas y podemos seguir enumerando muchas otras”.

Asimismo, dijo que otro de los motivos que generan que Honduras se encuentre asqueada, es “la corrupción institucionalizada y sin ser judicializada”.

Indicó que Honduras está “desilusionada de muchos de sus líderes que han hecho tantas promesas, pero que han quedado en el mundo de las ideas o en la Honduras de lo imposible”.

El líder católico remarcó que en este país centroamericano, “hay muchas desesperanzas y sobre todo las esperanzas superficiales que se han esfumado y esa decisión se ha convertido en duda sistemática de todo”.

Sobre esa base, Rubio destacó que la población de este país necesita volver a un encuentro con Dios, al enfatizar que esto se debe hacer “no para que nos resuelva de un plumazo nuestras peticiones, en principio es necesario regresar de la desesperanza”.

Igualmente pidió a la feligresía que como hondureños desempeñen el papel de “protagonistas de una nueva sociedad”.

Adicionó que se puede ser protagonista caminando juntos y en una misma dirección, llevando a Honduras por la ruta del desarrollo integral, de la verdadera justicia, la paz y la fraternidad.

“Dejémonos acompañar por el resucitado (Jesucristo) para que quite la ceguera de nuestros ojos y la dureza del corazón, a la que nos ha llevado el egoísmo y nuestros planes individualistas que han hecho de Honduras una sociedad polarizada y fragmentada”, enfatizó.

Continuó mencionando que “Dios nos invita a vivir en fraternidad para hacer de Honduras una comunidad global donde cada uno edifica con su vida y sus buenas obras la vida de los otros”.

En ese sentido, llamó a que “globalicemos la solidaridad y desterremos el individualismo, la indiferencia, los pesimismos y no nos cansemos de hacer el bien”.

El mensaje de la Iglesia Católica contrasta con los últimos sucesos ocurridos en el país que han venido a enlutar a la población hondureña.

Lo más reciente es la muerte de cuatro menores de edad en el municipio de Limón, departamento de Colón, los cuales fueron asesinados la madrugada de este domingo con arma blanca (machete).