Tegucigalpa- El doctor en psiquiatría Juan Carlos Munguía indicó que el estrés generalizado en la población hondureña contribuye al aumento de accidentes de tránsito en el país, al afectar la regulación emocional de los conductores.
“El estrés está generando una desregulación precisamente en el cerebro de los hondureños, lo que prevalece es la agresividad, la imprudencia, la gente que es temeraria al manejar y que no respeta el derecho de los demás”, explicó el experto y docente universitario.
Munguía añadió que esta situación no solo se refleja en la conducción, sino también en la reacción posterior a los accidentes.
“Cuando hay un siniestro, en vez de llamar al ente que va a resolver ese problema, salen a golpearse, a insultarse y a veces hasta agredir con armas”, advirtió.
El especialista consideró necesario que la formación de conductores incluya evaluaciones de salud mental, para medir si realmente pueden controlar sus impulsos durante situaciones de alta concentración como la conducción.
Finalmente, recordó que, aunque no existen cifras nacionales precisas, estimaciones globales apuntan a una alta prevalencia de personas con algún tipo de padecimiento como ansiedad o depresión. AD












