Espectacular operación para capturar a Maduro, pero eso de gobernar Venezuela a distancia suena a chino 

Análisis de Alberto García Marrder 
Para Proceso Digital, La Tribuna y El País de Honduras.

Sí espectacular fue la operación de las fuerzas especiales Delta de Estados Unidos para capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilla Flores. Ha quedado para la historia con ciertas incógnitas y dudas. 

Ambos ya están en Nueva York para ser enjuiciados por narcotráfico, tras un rocambolesco viaje en helicóptero, a un portaaviones y un avión. Y ya tenemos la foto de Maduro vestido de preso. 

Ha causado estupor e inquietud las palabras del presidente Donald Trump, después de alardear de la operación, de que ahora Estados Unidos se encargará de gobernar Venezuela “por unos meses”, dejando intacta la cúpula chavista e ignorando que ya hay un presidente democráticamente elegido, Edmundo González Urrutia y una vicepresidenta, María Corina Machado. 

Sería horrible ver a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez (chavista cien por cien) asumir el poder como si nada hubiera pasado. Y a su lado, su hermano Jorge Rodriguez, reelecto como presidente de la Asamblea Nacional, y más horrible aun, Diosdado Cabello, el temido Ministro del Interior y a Vladimir Padrino, Ministro de Defensa. 

Estos serían los encargados de mantener el chavismo sin Maduro. Hasta que llegue, Marco Rubio, el Secretario de Estado que habla español y que sería, aparentemente el encargado de cogobernar Venezuela y reorganizar su industria petrolera (lo que le interesa mucho a Trump). 

Estados Unidos ya nos hizo el favor de quitarnos a Maduro (ya solo falta Daniel Ortega en Nicaragua y a Miguel Díaz-Canel o Raúl Castro en Cuba), pero debería dejar que los venezolanos gobiernen su país y que no sea una especie de virreinato de Washington. 

Y no cae bien que Trump haya despreciado a Machado al decir que no es popular en Venezuela. No le perdona que le haya “robado” el Premio Nobel de la Paz, que tanto soñaba. Y ahora con lo que ha hecho en Venezuela, que no lo espere este año. 

Se conocen ya algunos nuevos detalles de la operación para capturar a Maduro. Meses atrás, el comando estuvo ensayando el asalto en territorio norteamericano en una casa réplica de lo que creían que podría esconderse Maduro. 

El supuesto presidente dormía cada noche en un sitio diferente. Pero en la madrugada del sábado 3 de enero decidió quedarse, con su leal esposa, en el Fuerte Tiuna, de Caracas y el complejo militar más grande de Venezuela. 

Y un informante de la CIA (la Agencia norteamericana de Inteligencia) que vio su enorme escolta cubana lo informó al Comando Sur y entonces comenzó la tan esperada operación. Ya con el permiso de Trump desde su mansión Mar-a-Lago en Florida que sigue la operación por video. 

Para comenzar, cerca de veinte helicópteros entraron por sorpresa al territorio venezolano para “apagar” los radares enemigos y a atacar con misiles instalaciones militares venezolanas. 

Una vez despejado el campo de acción, un helicóptero con 15 miembros Delta fue directo al Fuerte Tuina y como habían ensayado, hicieron estallar una puerta de acero. Y aquí viene la incógnita, ¿cómo supieron dónde estaba durmiendo Maduro y su esposa? ¿Tuvieron ayuda? No lo sé, pero sospecho que sí. 

Maduro y Cilla Flores trataron de escapar a otro salón, pero los detuvieron. Los llevaron al helicóptero y todos juntos fueron al buque “Iowa Jima”. 

“We have them” (Los tenemos)… exclamaba el piloto a sus superiores”. El resto es historia. 

Y deja muchas interrogantes: ¿se violó una ley internacional? ¿El Congreso norteamericano conocía previamente esta operación? Qué es eso de gobernar Venezuela a distancia.

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