Por Alberto García Marrder
Para Proceso Digital, La tribuna y El País de Honduras.
España, especialmente Cataluña, está pendiente de un caso trágico de millonarios y herencias.
Jonathan Andic ha sido acusado de haber empujado hacia la muerte a su padre, el billonario fundador de la cadena de ropa “Mango”, Isak Andic, mientras hacían montañismo, en diciembre de 2024
Este niega la acusación y está en libertad provisional tras pagar una fianza de un millón de euros (1,165,000 de dólares), reunida en menos de 20 minutos.
Isak Andic, de origen turco, de 71 años y fundador de la marca “Mango”, con más de mil tiendas alrededor del mundo, murió el 14 de diciembre de 2024, tras caer por un barranco en la montaña de Montserrat (Cataluña), inicialmente reportado como un accidente de senderismo, que hacía con su hijo, de 45 años.
Pero todo ha cambiado desde que una jueza de Martorell, basada en informes de “Mossos dé Escuadra” (Policía regional catalana), acusara a Jonatan Ardic de “homicidio” por haber empujado a su padre hacia un precipicio de unos cien metros, por cuestiones de herencias.
Según este informe policial, Isak Andic, pensaba en donar la mitad de su fortuna a un fondo de caridad, lo que podría perjudicar a Jonatan Ardic y a sus dos hermanas.
El acusado ha contratado al prestigioso abogado Cristobal Martell como defensor y quien ya ha ensayado caídas de ese barranco con drones de alta tecnología. Y además, ha descubierto un video de 2022, donde se ve al magnate de la ropa caerse por un problema de rodillas.

La defensa va presentar este video como una prueba que el magnate tuvo un segundo problema de rodillas, lo que provocó la caída accidental, sin intervención de terceros o su hijo.
Lo que sí ha salido a relucir es que el acusado se llevaba muy mal con su padre y que durante los dos años en que dejó a su hijo al mando de “Mango”, mientras daba la vuelta al mundo en su yate de velas, fue un “desastre”.
(Ahora la firma la lleva con éxito, como ejecutivo, un profesional independiente, alejado de la familia)
El día del “accidente”, Jonatan Andic, llamó llorando al teléfono de socorro para informar que su padre se había caído y que hicieran algo para ayudarlo. Pero, misteriosamente, la primera llamada fue a la esposa de su padre y no a la de socorro.
En la petición del abogado defensor a la jueza pidiendo que desestime la acusación contra Jonatan Andic, pero alega-lastimosamente, ya nada podrá hacerse para quitar las sospechas que se vierten contra él.
Este caso, no de fácil desenlace, podría alargarse por un año más.











