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El Gabinete del Presidente Asfura

Dr. Ignacio Alonzo

El término gabinete proviene del latín “campanna” que significa “casa pequeña”, también en el idioma francés está la palabra “gabinet” de uso medieval, hoy “cabinet”, que se refiere al lugar muy íntimo donde eran recibidas las personas para tratar asuntos muy específicos y trascendentales.

Se cree que el concepto de gabinete, como tal es de origen inglés, es decir que, nació en Inglaterra, y aunque comenzó, de forma muy informal, fue tomando la seriedad del caso, desde el Siglo XII, con las monarquías, hasta el día de hoy, ya sea en sistemas Totalitarios o presidencialistas sigue vigente.

Es así, que el término gabinete, se refiere a ese grupo selecto escogido por el presidente o jefe de Estado, con quienes de manera muy cercana, trabajan con base a tres virtudes en cada uno de los colaboradores: Lealtad, confianza y capacidad. La verdad es que estas cualidades de los servidores públicos lllamados Secretarios de Estado, sin duda, están llamados a ser personas de una altísima honorabilidad, decencia y responsabilidad, las que deben ser evidenciadas en el desempeño de tan altos cargos.

Un gobernante no podría lograr el mejor de los éxitos y óptimos beneficios para sus gobernados, si los cercanos consejeros y ejecutores de las políticas públicas emanadas del Ejecutivo, no se implementan, monitorean y se les dan el respectivo seguimiento, hasta lograr las metas en un 100%.

Agregado a los aspectos de lealtad, confianza y capacidad, señalamos además otro, como es el de privacidad, es decir, que el Presidente no sea traicionado, por ninguno de sus miembros del gabinete. No puede ser que un Secretario como su palabra lo sugiere, sea indiscreto y ligero de palabra, para andar dando declaraciones que pongan en riesgo cuestiones que son “secretos de Estado”. Es decir, que el Presidente, por ser el hombre mejor informado del País, comparta asuntos delicados y que al rato, anden en la boca de la población lo cual se convierte en ”vox populi”.

Por otra parte, los miembros del gabinete, como se apuntó arriba, deben ser personas capaces de resolver problemas y de ejercer sus funciones con eficiencia, eficacia, haciendo uso correcto de los recursos que tiene a su responsabilidad, ejecutar, privilegiando la decencia, trabajo denodado, enérgico y determinado, con coraje, honestidad y rechazando las prácticas de recibir “cohecho ni activo que es un particular el que lo da, y el pasivo, que es el funcionario que lo recibe”. Lo anterior, mancha y desfigura la gestión de su jefe inmediato, que en este caso es el presidente de la República, lo cual, cava la tumba y desacredita al gobierno y a toda la nación.

Un buen gabinete es aquel que sigue, trabaja y ejecuta de manera coherente y congruente atiende las necesidades del pueblo a quien gobierna. Por lo tanto, un Secretario de Estado. cualquiera que sea la secretaria que ocupe, debe tener la preparación intelectual y el éxito que le respalde a efecto de evitar la improvisación y la toma de decisiones de manera equivocada como suele suceder en Honduras. Hoy por hoy, existen tantos veedores sociales entre ONG’S, sociedad civil, Entes contralores, Operadores de justicia, y sobretodo los electores, que al final de cada gobierno sin duda, que de aquí en adelante, castigarán ejerciendo su voluntad, y decidiendo quién debe gobernar el país en forma eficiente, para sacar del agujero, postración y el pauperismo en que se encuentra 9 de cada 10 hondureños. Si un Secretario de Estado se convierte en un gestor del clientelismo político, seguramente, colocará a sus correligionarios, más los resultados, serán muy pobres y de escasa ejecución, pues, generalmente las personas que colocan en cargos no tienen ni la más mínima idea de lo que deben hacer en sus funciones.

En el sistema presidencialista, el mandatario es el encargado de seleccionar a cada miembro de su gabinete, como se apuntó anteriormente, teniendo en cuenta, que es el presidente, el que los nombra, y deberán ser anunciados antes de la toma de posesión, tanto en nombramiento, como su remoción, es potestad únicamente del jefe de Estado, pues sólo el presidente se reserva el derecho de mantenerlos y nombrarlos según el perfil del cargo para el cual se les necesita. Por lo tanto, el trabajo es de superlativa e insoslayable importancia. Así que, los hombres y mujeres que conforman este selecto equipo de servidores públicos, deberán ser los mejores e idóneos para la Secretaría en que se desempeñen.

Si un presidente tiene éxito, como esperamos que lo tenga Don Nazry Asfura Zablah, es el éxito de todos los hondureños y no del partido político que lo llevó al poder. Es el presidente de todos los hondureños, de los que vivimos aquí, como los que viven en cualquier parte del mundo. Sin duda, que hay, mucha esperanza, optimismo y excelentes augurios para que el Presidente Asfura, se rodee de la gente de confianza pero con capacidad, leal, pero con los principios y valores de anticorrupción, discretos pero firmes en sus decisiones de seguir cada una de las políticas públicas formuladas desde la presidencia de la República y de todos aquellos con iniciativa de ley. a efecto de hacer de Honduras, un país en el cual se viva en libertad, que alcance los mejores índices de desarrollo humano, que haya inversión nacional y extranjera, trabajo, educación, salud y seguridad para toda la población. Este nuevo gobierno nacionalista deberá cumplir y hacer la diferencia, de lo contrario, no se vale, seguir haciendo lo mismo de lo mismo, entreteniendo al pueblo con circo, empobreciéndonos y hundiéndonos cada día más en la miseria, indigencia, ignominia, desgracias y lacras sociales las cuales pululan todos los días por todo el territorio nacional.

Éxitos al Presidente Asfura y a su Gabinete 2026-2030. Bienestar para el Pueblo de Honduras.

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