México – El cartel de Sinaloa estaba detrás del secuestro el pasado lunes de cuatro periodistas mexicanos que ya se encuentran en libertad, informó el secretario de Seguridad Pública (SSP), Genaro García Luna, quien confirmó el rescate hoy de dos de ellos en un operativo de la Policía Federal.
 

«La pretensión de este grupo criminal era transmitir mensajes del crimen organizado para impactar a la comunidad, usando a los reporteros como conducto», indicó García Luna en una rueda de prensa.

En el operativo fueron rescatados dos periodistas que quedaban en manos de los delincuentes -inicialmente secuestraron a cuatro, pero dos ya habían sido liberados vía negociaciones, confirmó García Luna- mas no se logró detener a los criminales.

«Al percatarse de la presencia de la Policía Federal en el entorno de la casa de seguridad, los secuestradores huyeron», explicó el funcionario.

García Luna apuntó a que se primó la seguridad personal de los dos secuestrados y añadió que se continúa investigando para atrapar a los responsables del suceso.

El cártel, considerado como el más poderoso de México y que lidera Joaquín «El Chapo» Guzmán, actualmente libra una guerra con grupos del narcotráfico rivales para controlar diversas zonas del país.

La casa de seguridad donde estaban retenidos Javier Canales Fernández y Alejandro Hernández Pacheco, de Multimedios Laguna y Televisa Torreón, está ubicada en la ciudad de Gómez Palacio (Durango, norte de México).

Los otros dos periodistas secuestrados fueron Oscar Solís, del diario El Vespertino, y Héctor Gordoa, de Televisa Torreón, quienes ya habían sido liberados.

Los cuatro informadores fueron interceptados el lunes pasado en la región de La Laguna, que comprende zonas de los estados de Coahuila y Durango, en el norte de México, cuando regresaban de cubrir protestas de reos en un penal, relacionadas con un caso de corrupción pública.

Se exigía para su liberación que sus medios emitieran varios vídeos colgados en Internet sobre ese asunto elaborados por los delincuentes para contrarrestar la influencia de un grupo rival.

En la rueda de prensa comparecieron los dos informadores rescatados.

«Todo el día y toda la noche estuvieron intimidándonos (…) como se vieron cercados, ya se lo pensaron mucho para dañarnos, pero sí nos trataron mal», explicó Hernández Pacheco.

El cámara presentaba un golpe en la cabeza, que dijo le fue propinado con una tabla. Agregó que desde que lo subieron a un vehículo en la carretera pensó que los cuatro hombres que lo interceptaron lo iban a matar.

Finalmente, García Luna concluyó diciendo que esta operación demuestra que «el Estado mexicano es mucho más fuerte que cualquier grupo criminal» y llamó a establecer «un frente común» contra el crimen.