Tegucigalpa- La socióloga y exrectora universitaria Julieta Castellanos realizó un análisis sobre los primeros 100 días de gobierno del presidente Nasry Asfura, advirtiendo que el retorno del bipartidismo al poder representa una prueba decisiva para el futuro político e institucional de Honduras.
-El bipartidismo tiene hoy el poder absoluto y está obligado a demostrar si gobernará con reformas o con pactos de impunidad.
– La población debe estar vigilante, no sola al Ejecutivo también CN y CSJ, exigir respuestas sobre los casos investigados por la MACCIH, el narco video, la estafa Koriun y los presuntos abusos de recursos en la Corte Suprema de Justicia.
-La conformación del gabinete ha sido lenta y dispersa, al tiempo que persisten problemas estructurales en áreas sensibles, señaló Castellanos.
Castellanos señaló que el momento clave que definió el cambio político ocurrió durante el Consejo de Ministros del pasado 10 de enero, cuando la presidenta saliente Xiomara Castro consultó al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Roosevelt Hernández Valerio, cuál sería la posición de las Fuerzas Armadas.
Según relató, la respuesta del militar de “respetar la Constitución y la declaratoria del Consejo Nacional Electoral” disipó la incertidumbre sobre la continuidad de Libre en el poder.
En su análisis, la académica sostuvo que Libre terminó “humillado por los electores” y reducido a la irrelevancia política tras perder el control institucional y quedar sin capacidad de incidencia en el Congreso Nacional.
A criterio de Castellanos, el Partido Nacional y el Partido Liberal concentran ahora un 73 % del poder parlamentario, situación que los coloca ante el desafío de legitimarse o repetir las prácticas que históricamente han debilitado la institucionalidad.
La exrectora cuestionó si el nuevo escenario político permitirá enfrentar casos de corrupción y crimen organizado que han marcado la vida pública del país, mencionando investigaciones impulsadas por la MACCIH, el denominado “narco video”, la estafa de Koriun y presuntos abusos de recursos en la Corte Suprema de Justicia y otras instituciones estatales.
Sobre el gobierno de Asfura, Castellanos consideró que la conformación del gabinete ha sido lenta y dispersa, al tiempo que persisten problemas estructurales en áreas sensibles como salud, educación y seguridad.
Señaló que la decisión del mandatario de asumir directamente la Secretaría de Salud representa una “apuesta riesgosa”, especialmente ante la continuidad del desabastecimiento de medicamentos, la mora quirúrgica y los conflictos gremiales.
En materia educativa, lamentó la ausencia de una reforma profunda y criticó que Honduras abandonara las pruebas PISA, mientras que en seguridad alertó sobre un deterioro reflejado en el aumento de homicidios, masacres, extorsión, secuestros y violencia contra las mujeres.
Castellanos también advirtió sobre el impacto económico que podría generar la crisis internacional derivada del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, señalando que los subsidios a combustibles y transporte son medidas insuficientes para contener el aumento del costo de vida.
Asimismo, previó que el gobierno enfrentará crecientes conflictos gremiales y sociales, desde protestas de médicos y docentes hasta demandas de organizaciones civiles que impulsan reformas electorales y el fortalecimiento del Estado de derecho.
Finalmente, hizo un llamado a mantener vigilancia ciudadana sobre el Poder Ejecutivo, el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y los partidos políticos, especialmente sobre el bipartidismo, al considerar que de ellos depende la posibilidad de concretar las reformas estructurales que Honduras necesita.LB











