Tegucigalpa– El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), exigió hoy acciones urgentes, al Estado hondureño, encaminadas a prevenir la violencia contra la niñez luego de revelar que Francisco Morazán, Cortés, Olancho y Yoro, concentran el 58% de las 1,330 muertes violentas de niñas, niños y adolescentes registradas, en Honduras, entre el año 2020 y junio del 2026.
En estos 78 meses, los 18 departamentos del país fueron escenario de muerte para niñas, niños y adolescentes, sin embargo, Francisco Morazán se constituyó en el departamento de mayor riesgo para la niñez al registrar 281 muertes violentas, seguido por Cortés con 275, Olancho 108 y Yoro con 101, según datos policiales.
Cándida Maradiaga, coordinadora de la Defensoría de la Niñez del Conadeh señaló que cada muerte violenta de un niño, niña y adolescente evidencia que los mecanismos de prevención, protección y respuesta no fueron lo suficiente para evitar que esas muertes ocurrieran.
El Estado debe fortalecer la institucionalidad e implementar políticas públicas que garanticen la vida y los derechos de cada una de las niñas, niños en nuestro país y es recomendable también que se implementen planes nacionales de prevención de la violencia en contra de la niñez en Honduras, declaró.
Se estima que entre 2020 y junio del 2026 Honduras fue escenario de la muerte violenta de, al menos, 1,330 niñas, niños y adolescentes menores de 18 años.
De este sector vulnerable, el grupo etario más afectado, por la violencia que impera en el país, es la niñez con edad que oscila entre los 15 y los 18 años al registrar 997 muertes violentas que representan el 75% del total de casos.
En los 78 meses objeto de análisis, también murieron violentamente alrededor de 168 niñas y niños con edades de entre 11 y 15 años. Durante este periodo también murieron, bajo esa circunstancia, 123 menores de 5 años.
Con relación a la muerte de una niña de nueve años en una comunidad de Saba, Colón, que fue reportada desaparecida y luego encontrada sin vida, Maradiaga se solidarizó con los familiares y señaló que, cada asesinato que se comete con extrema crueldad refleja el alto y grave deterioro del tejido social en el país.
Maradiaga expresó que, el Conadeh observa con profunda preocupación cada muerte de un niño o niña en nuestro país ya que representa el fracaso más doloroso de un Estado en su deber de garantizar el derecho a la vida de esta población vulnerable.
La defensora de los derechos humanos hizo un llamado, al Estado hondureño, a fortalecer la institucionalidad pública e implementar de forma efectiva políticas públicas y planes nacionales de prevención de la violencia contra la niñez.
Es urgente comenzar a actuar con acciones afirmativas que reflejen que realmente nos preocupa este sector poblacional, indicó
Desde el Estado, a nivel de toda la institucionalidad publica, sector privado y la cooperación internacional es necesario que implementemos la política pública, que ya existe, para proteger los derechos de la niñez y evitar que más muertes de niños y niñas sigan ocurriendo en el país, concluyó. IR









