Tegucigalpa – El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), reveló este miércoles que el Congreso Nacional período 2022-2026 tuvo un presupuesto de casi seis mil millones de lempiras, de las cuales, no hubo renciones de cuentas, y la mayoría se gastó en sueldos.
– Gabriela Castellanos presentó una copia del informe al presidente del CN, Tomás Zambrano.
Esta organización presentó el informe “Del Congreso que votamos al Congreso que tenemos” del período 2025 en los bajos de este poder del Estado.
La directora del CNA, Gabriela Castellanos, contó que hace cuatro años, esta plataforma llegó al Congreso Nacional a exigir el derecho que tienen las organizaciones de sociedad civil de observar, vigilar y acompañar el ejercicio del poder público.
Recordó que el CNA hizo contacto en aquel momento con el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, para proponerle ser veedores, colaborar de manera permanente que contribuyera a fortalecer la función legislativa y la institucionalidad.
Castellanos mencionó que la respuesta que recibió de Redondo fue difusa y se nos dijo “que primero que había arreglar la casa y luego vendría la apertura a la sociedad civil”.
Ironizó que cuatro años después de ese encuentro, “la casa nunca se arregló” refiriéndose a la situación del Congreso Nacional y el desorden que fue la gestión de Redondo.
Reconoció que había mucha expectativa con el Congreso Nacional presidido por Redondo tras señalamientos a sus antecesores y que prometía en discurso una ruptura con esas prácticas.
No obstante, lamentó que el primer tropiezo sucedió en enero de 2022 cuando se instaló con dos juntas directivas paralelas y apuntando en diferentes direcciones, hasta que uno se impuso sobre el otro por medio de la fuerza y la violencia.
“La legalidad fue desplazada por la imposición”, expresó Castellanos que señalando que así empezó el período de Redondo que estuvo atrapado y que su gestión terminó de la misma manera.

Retrocesos estructurales
Reflexionó que durante cuatro años, hubo retrocesos estructurales, oportunidades pérdidas y una desconexión entre el Congreso Nacional y la ciudadanía, consolidándose fracasos evidentes y concentración de decisiones en la junta directiva, limitando la participación de cada una de las bancadas, instrumentalización de la Comisión Permanente para imponer decisiones y elegir autoridades sin debate y sin consenso, parálisis legislativa con diputados ausentes y debilitamiento progresivo de la rendición de cuentas y resistencia sistemática a la veeduría ciudadana.
La directora del CNA expuso que la cereza del pastel fue la distorsión de conceptos constitucionales para justificar abusos institucionales al servicio de una agenda política particular, con la intención de anular la declaratoria oficial de los resultados de las elecciones generales.
Criticó al Ministerio Público por no actuar y alinearse al poder político.
De su parte, el coordinador del Observatorio de Política Criminal del CNA, César Espinal, señaló que el período 2022-2026 del Congreso Nacional tuvo una ruptura con dos juntas directivas, disputas de legalidad y una fragmentación institucional.
Indicó que el período pasado no hubo transparencia, deliberación democrática, separación de poderes del Estado, y legalidad y constitucionalidad.
Por otro lado, reveló que el presupuesto que manejó el Congreso Nacional fue casi de seis mil millones de lempiras, de los cuales, la mayoría se gastó en sueldos y beneficios, transferencias o subvenciones y en viáticos.

Espinal desglosó que dos mil 778 millones de lempiras se gastó en sueldos, 839 millones en subvenciones y 675 millones en viáticos de viajes nacionales y al extranjero.
Subrayó que la figura de la presidencia del Congreso Nacional se atribuyó acciones como concentración excesiva del poder, manejo discrecional de la agenda legislativa, bloqueo sistemático a la observación ciudadana, restricción del acceso a la información, uso reiterado de procedimientos excepcionales al margen de la Constitución e intentos de quebrar las leyes para imponer posturas políticas, incluyendo poner en riesgo las elecciones generales.
Entretanto, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, manifestó que el Congreso Nacional de Redondo no le mintió al decir que la casa estaba desordenada.
Afirmó que este informe del CNA ayudará a los actuales diputados y que se reflejará dentro de cuatro años cuando vuelva a presentar el informe para verificar si hubo un aprendizaje.
Zambrano comentó que este Congreso Nacional tiene que saber escuchar no solo al CNA, sino a los distintos sectores de la sociedad. AG







