Valle de los Ángeles (Honduras) – En el pequeño pueblo hondureño del Valle de los Ángeles, a unos 20 kilómetros al noreste de Tegucigalpa, reina este sábado paz y tranquilidad previo a las elecciones generales del domingo, en las que se elegirá un nuevo presidente en medio de tensiones.
Alrededor de la plaza central de ese pueblo montañoso, los vendedores ambulantes han instalado sus carpas desde los primeros rayos de sol, ajenos a lo que pueda suceder mañana y enfocándose en las ventas, que -según aseguran- han mermado en los últimos días.
«Solo pedí a Dios que sea todo tranquilo. Aquí nunca se ha visto nada (violento) en realidad. No creo que se ponga feo», explicó a EFE la septuagenaria Gertrudis Turcios, oriunda del Valle de los Ángeles, mientras está sentada en uno de los bancos de la plaza vigilando su puesto de dulces por si algún comprador de acerca.
Sin embargo, tienen claro que este domingo ejercerán su derecho al voto – incluso a quien darán la confianza para gobernar el país los próximos cuatro años-, según comentaron a EFE.
Algunos de ellos aseguran que acudirán apurados desde que abran las puertas de los colegios electorales para luego atender a los curiosos turistas que por allí pasean.
«Ese (votar) es un deber de todo hondureño. Tenemos que saber elegir, pedirle a Dios que nos ilumine a todos los hondureños para mejorar nuestro país. Honduras es un país grande», dijo a EFE el vendedor ambulante Jean Mario Serrano mientras arreglaba su puesto de dulces mexicanos junto a su hija.
Serrano agregó que «tristemente, Honduras ha tenido malas autoridades, pero ya es tiempo de cambiar ese ciclo de solo elegir por partido o tradición familiar», toda vez que confiesa abiertamente que su voto estará dirigido al conservador Nasry ‘Tito’ Asfura, conocido popularmente como ‘Papi a la orden’, del Partido Nacional.
Mientras tanto, por las estrechas calles de adoquines de este pequeño pueblo, de 20.000 habitantes, según unas proyecciones oficiales de 2021, moradores, vendedores y militares pasean por igual este sábado.
Los miembros de las Fuerzas Armadas custodian el centro de acopio del material electoral que mañana llegará a los centros.
Unas elecciones tensas y el repentino pedido de Trump
Este domingo, más de seis millones de hondureños están convocados a votar para elegir un presidente, tres designados presidenciales (vicepresidentes), 298 alcaldías municipales, 128 diputados al Parlamento local y 20 al Parlamento Centroamericano.
En estas elecciones, marcadas por tensiones, dudas de transparencia y denuncias de fraude, se decide la continuidad del oficialista partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda) o el retorno de los conservadores Nacional y Liberal, en un país golpeado por pobreza, corrupción e inseguridad.
Los tres candidatos presidenciales principales son Rixi Moncada, del gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre); Salvador Nasralla, del Partido Liberal, y Nasry Asfura, del Partido Nacional, quien recibió esta semana el sorpresivo apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump.
Trump no solo pidió públicamente en sus redes sociales el voto para Asfura sino que también anunció un futuro indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en EE.UU por tres cargos de narcotráfico y armas y de la misma formación política que el candidato conservador.
Esta repentina acción de Trump a escasos días de las elecciones ha sido rechazada por los otros candidatos pero ha reforzado al Partido Nacional.
Así, este próximo domingo se sabrá quién sucederá a la presidenta Xiomara Castro, si la izquierda del oficialismo o la derecha opositora. JS








