Tegucigalpa – Tras los últimos movimientos políticos en el país, el director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, advirtió que Honduras atraviesa un preocupante deterioro institucional, reflejado en los recientes acontecimientos políticos y judiciales del país.
– Hernández, urgió a impulsar reformas estructurales que permitan fortalecer la institucionalidad, garantizar entes contralores independientes y evitar la injerencia partidaria en órganos clave, incluidos los electorales.
“Los hondureños estamos un poco preocupados porque lo que vimos en estos últimos días solamente es el reflejo del deterioro institucional que hemos venido sufriendo en los últimos años”, señaló Hernández, al tiempo que recordó que la ASJ ha venido alertando sobre una tendencia “lamentablemente hacia abajo”.
El representante de la organización civil cuestionó los procesos de selección de altos funcionarios, asegurando que estos “se agotaron” y que actualmente se están incorporando autoridades que responden a intereses partidarios y no a los intereses del país. Según Hernández, esta situación impacta directamente en la democracia y vulnera el Estado de derecho.
“Un fiscal general que representa un partido, una presidenta de la Corte que representa un partido… Esto no es correcto, no lo podemos normalizar”, enfatizó.
Hernández, también criticó que, en lugar de corregir los abusos, se repitan las mismas prácticas, evidenciando un “error de fondo” en el sistema político. En ese sentido, urgió a impulsar reformas estructurales que permitan fortalecer la institucionalidad, garantizar entes contralores independientes y evitar la injerencia partidaria en órganos clave, incluidos los electorales.
El director de ASJ advirtió que, de no realizarse estos cambios, Honduras corre el riesgo de profundizar su crisis, mantenerse en condiciones de pobreza y consolidarse como una “democracia híbrida” incapaz de responder a las necesidades de la población.
En relación con los recientes hechos en el Congreso Nacional de Honduras y el Poder Judicial, específicamente el juicio político que culminó en la destitución del ahora exfiscal general Johel Zelaya y la renuncia de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando; Hernández aseguró que lo ocurrido responde a negociaciones políticas. Señaló que la actuación de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, Obando, habría estado motivada por evitar un juicio político.
“Aquí hubo una negociación. Todo lo que sucede en el Congreso Nacional es una negociación”, afirmó, agregando que la funcionaria “prefirió no someterse a un juicio político” ni exponerse a un proceso que podría revelar actuaciones contrarias a su investidura.
Finalmente, Hernández insistió en que el país debe abordar los problemas de fondo y no limitarse al cumplimiento formal de la ley, marcado por acuerdos políticos advirtiendo que el sistema actual “no está respondiendo a los intereses de los hondureños”. LB










