banner por salud TCTLLE

logo19PD

GIF Descarga nuestra app

Menu

         

Elecciones en El Salvador



cosenzaPor: Luis Cosenza Jiménez

Recientemente Nayib Bukele ganó las elecciones presidenciales en El Salvador.

Ganó en primera vuelta, con el 53% del voto, veinte puntos porcentuales más que su más cercano contrincante, Carlos Calleja, candidato de ARENA. El candidato del FMLN quedó relegado a un tercer lugar con tan solo un 14% de los votos. Una impresionante victoria del joven Bukele, quien cuenta con tan solo 37 años. A pesar de su juventud, tiene experiencia en el sector público, habiendo anteriormente sido Alcalde. En otras palabras, no se trata de un candidato anti sistema, o de alguien que por primera vez incursiona en la política.

Anteriormente militó en el FMLN, pero fue expulsado por ellos y al final utilizó el partido creado por el ex Presidente Saca, GANA. Aún cuando Saca está en la cárcel por haber participado en escandalosos actos de corrupción, Bukele pudo usar el partido que fundó Saca para ganar las elecciones. Ahora debemos preguntarnos que implica el triunfo de Bukele para El Salvador y para la región. A mi juicio, la situación en El Salvador continuará igual, es decir, el país continuará creciendo muy lentamente y su gente continuará migrando. En cuanto a la región, me parece que Maduro perderá a un aliado y que para Centro América se abre una interrogante. Permítanme explicar por qué.

El nuevo Presidente es visto por muchos como un populista. Otros lo relacionan con actos de corrupción. Pocos saben cuál será su política económica, aunque se dice que sus prioridades serán la lucha contra la delincuencia y la generación de empleo. Resulta todavía más difícil pronosticar que sucederá en El Salvador después de Bukele. La incertidumbre no propicia la inversión, por lo que habrá que suponer que la empresa privada no invertirá en el país, lo cual garantiza un bajo o nulo crecimiento económico. Por otro lado, GANA tiene tan solo 10 diputados, de un total de 84, en la Asamblea Legislativa.

ARENA tiene 37, el FMLN 23, el PCN 9 y los restantes 5 están distribuidos entre tres pequeños partidos. Eso implica que GANA no podrá gobernar solo y que deberá aliarse, ya sea con ARENA, o con el resto de los partidos políticos, incluido el FMLN, del cual fue expulsado Bukele. En realidad la situación es aún más complicada ya que la Constitución del vecino país establece que para el endeudamiento externo se requiere mayoría calificada en la Asamblea Legislativa, lo cual requeriría una alianza con ARENA y el PCN. Sin la participación de ARENA es imposible lograr la mayoría calificada, sin la cual no sería posible lograr financiamiento del Banco Mundial, el BID o el BCIE. No será fácil la conducción del país en los próximos años y se requerirá de mucha paciencia y habilidad política para llegar a acuerdos con ARENA. Todo esto genera incertidumbre y temor, lo que ahuyenta la inversión.

No obstante lo anterior, hay un tema que preocupa a todos los salvadoreños y que por tanto debería permitir acuerdos y alianzas, y se trata del tema de la inseguridad, que en el caso de El Salvador parece ser sinónimo de maras y pandillas. Si pensamos que podría darse una verdadera lucha contra ese flagelo, entonces es posible que eso genere espacios para el entendimiento y la inversión. Sin embargo, eso sucedería una vez que se demuestre éxito en la batalla, lo cual tomará tiempo. En el entretanto, habrá poca inversión en el país.

En cuanto a Venezuela, el FMLN ha sido un fiel aliado de Maduro, en parte debido a la generosidad de ese país con El Salvador. No obstante, ahora las finanzas venezolanas han sufrido un fuerte revés, por lo que le resulta imposible a Maduro financiar a sus amigos, con la excepción de Cuba debido al apoyo que este país le brinda a Venezuela en salud y seguridad. No parece haber, por tanto, razón para que Bukele sea un aliado de Maduro. Por el contrario, dada la diáspora salvadoreña en Estados Unidos y la importancia de las remesas para la economía, seguramente que le convendrá mantener una relación de relativa cercanía con ese país, lo cual requerirá que se distancie de Maduro.

En cuanto al Triángulo Norte, lo más interesante será observar el impacto de la política de seguridad que adopte Bukele. Si tiene éxito en su lucha contra las maras y pandillas, lo razonable sería pensar que los integrantes de estas se desparramarán y migrarán hacia Honduras y Guatemala, principalmente, lo cual agravaría nuestra situación. En vista de esto, lo prudente sería reforzar los controles fronterizos, reconociendo que los múltiples puntos ciegos dificultarán los controles.

En cuanto a la posición de Bukele sobre la integración centroamericana, lo que se ha dado en llamar la Unión Aduanera (que no es tal cosa, porque una unión aduanera supone aranceles externos comunes), el combate del narcotráfico y la delincuencia en el Triángulo Norte, me parece que estamos frente a una interrogante. Simplemente no tenemos suficiente información para opinar sobre cuál será su posición en estos temas. Habrá que esperar para despejar la pregunta. Por supuesto que preocupa lo que parece ser su espíritu impulsivo, propio de la juventud, y su afinidad con el populismo..No obstante, por ahora habrá que darle el beneficio de la duda.

Finalmente, el nuevo Presidente salvadoreño ha cuestionado públicamente la legitimidad del resultado de nuestras últimas elecciones. Eso seguramente imposibilita una cercana relación con quien nos gobierna. No obstante, me parece que no debemos dar mucha importancia a este asunto. Después de todo, en las relaciones internacionales lo que priva es el interés de cada país y no las simpatías entre mandatarios. Siempre existe el riesgo de que se aticen las tensiones por razones limítrofes, pero me parece que la experiencia nos demuestra que la razón ha prevalecido siempre después del fallo de la Corte internacional, sin importar la ideología del gobierno de turno en nuestro vecino país. Si bien todo puede cambiar, y una actitud populista podría llevar a revivir el diferendo fronterizo, a la fecha no he escuchado algún comentario del recién electo Presidente que cause preocupación. Esperemos que siga prevaleciendo la razón y que en ambos países la clase política se dedique a resolver los ingentes problemas de nuestros pueblos.

Más de Luis Cosenza Jiménez


Valora este artículo
(3 votos)

volver arriba