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El primero de mayo, esperpento político



PG NietoPor: Pedro Gómez Nieto

"El hombre no puede separarse de Dios, ni la política de la moral". -Tomás Moro-

El primero de mayo es la fiesta señera del movimiento obrero, una jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores. Dios nos sacó del Paraíso por nuestro pecado de soberbia, mostrándonos el camino de regreso: “Comerás el pan con el sudor de tu frente”. El trabajo nos dignifica como seres humanos porque no hay mérito sin sacrificio. El proletariado muestra al mundo que el trabajo es el motor para el desarrollo y la evolución, recordándole este día a la clase política que tiene la obligación de proteger y mejorar sus derechos laborales y condiciones de vida.

¿Qué hace un político marchando el primero de mayo con los trabajadores? Contaminar maliciosamente. El político tiene su fiesta, es el 22 de junio, Tomás Moro, el santo patrón de políticos y gobernantes. Arrogarse el derecho de usurpar lo que no les corresponde recuerda las palabras de Jesús, en el evangelio de Mateo 22:11, cuando sacan del banquete al infiltrado que no reunía los requisitos para estar allí arrojándolo al olvido. Ver a Mel y a Nasralla, cada uno por su lado, buscando ser protagonistas en una celebración ajena produce bochorno e hilaridad. Decía José Luis Sampedro: “Lo que más me indigna de los dirigentes políticos es su ignorancia y su soberbia”. Si la sociedad hondureña sufre una crisis de valores, a la clase política la golpea con virulencia porque representan y lideran a esa sociedad.

Mel llegó a la marcha luciendo su sombrero vaquero, en una “supermega” bicicleta con el rodaje por hacer. Bicicleta y sombrero forman parte de las técnicas de comunicación no verbal (CNV). Vínculos visuales de afinidad, el meme sería: “Soy uno de vosotros”. Su Harley-Davidson evidentemente desentonaría. Verle apropiarse de la celebración nos retrotrae a la “Marcha de la Antorchas”. Ese movimiento genuino de rechazo a la corrupción que brotó de manera espontánea en un corte transversal de la sociedad. Mel rápidamente lo infiltró y politizó tratando de abanderar el descontento social. El resultado lo conocemos. ¿Dónde están ahora sus líderes? Contaminados. Libre, una estructura política llena de corruptos, desmotivó a los indignados. Quien ahora convoca a “las antorchas” es Mel y quien asiste a las marchas es “el pueblo” de Mel.

El locutor caminaba alejado de Mel. Atrás quedaron los tiempos de los abrazos y piropos en público. Con su ajustado vestuario informal se mostraba incomodo e inseguro, no marchaba integrado entre la gente, sino como Jesús sobre las aguas del Tiberiades, sin mojarse, sin confraternizar. Un periodista le preguntó el motivo de su presencia en la celebración, y el dummy soltó una de sus perlas: “No vengo a la marcha como político, estoy aquí acompañando al pueblo en mi condición de presidente electo”. Neolenguaje tarugo porque, salvo en la mecánica cuántica, lo que no es no puede ser al mismo tiempo. Si no está allí como político ¿qué es un presidente electo sino un político? Dijo que la dirigencia sindical le aceptaba en la marcha, para después decir que no había hablado con los líderes sindicales. Locutor Pinocho…

Quedó palmario el 1º de Mayo que Mel, con sus “pacíficos”, controla calles y dirigencia sindical. Comandos que cuando generan vandalismo pertenecen al gobierno, pero si son detenidos se convierten en presos políticos. Libre no entiende que su estrategia depredadora produce en el pueblo desasosiego, y terminará arrinconándoles en su santuario chavista. El supuesto control que ostenta en las calles es el que tiene el pez dentro de la pecera, aunque sea del tamaño de la suma de los departamentos donde su marioneta díscola obtuvo la mayoría de los votos. Algún intelectual simpatizante ante un medio expuso la necesidad de renovar la doctrina de la izquierda revolucionaria. La panacea que Mel ofrece al pueblo hondureño es un remedo de Venezuela sin petróleo, o de Nicaragua. Cuando grita “revolución o dictadura”, la sociedad entiende “revolución y dictadura”, contemplando los 20 años de dictadura sandinista que sustituyó a la somocista.

Este párrafo está dedicado a las disonancias. El TPS se cancela dentro de 18 meses y Mel exige a JOH que saque a los gringos de Palmerola. ¿Es que ya reconoce su legitimidad? Los diputados de Libre en el CN dicen “fuera JOH” ante las cámaras, para seguidamente integrarse en comisiones trabajando en las iniciativas del Ejecutivo. Denuncian la corrupción generada en el Fondo Departamental, pero aceptaron el bono de Semana Santa y se suben el salario 50.000 lempiras. Es evidente que el “fuera JOH” ha quedado como “santo y seña” para identificarse los perdedores y como terapia por el fracaso electoral. Cuando las estrategias se confrontan con la praxis el Titanic (Libre) muestra las vías de agua, mientras, el iceberg (Nasralla) se aleja hacia su nuevo partido.

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