banner por salud TCTLLE

logo19PD

GIF Descarga nuestra app

Menu

         

Cuando fui denigrada no había organismos defendiendo mi dignidad de mujer: Sonia Gálvez



Cuando fui denigrada no había organismos defendiendo mi dignidad de mujer: Sonia Gálvez
Autor del artículo: Proceso Digital

Tegucigalpa - La exfiscal del Ministerio Público (MP), Sonia Inés Gálvez Ferrari, a través de un comunicado lamentó que cuando fue denigrada y calumniada por el periodista David Romero Ellner, no había grupos defensores de derechos humanos ni organizaciones femeninas defendiendo su dignidad como mujer.

- “He observado cómo se diluye y se pervierte una lucha que yo enfrenté sola”, externó.

- La lucha no tiene nada que ver con la libertad de expresión, se trata de mi dignidad como mujer, aclaró Galvez.

La exfuncionaria del Ministerio Público, se pronunció para mostrar su indignación por el tratamiento que se le ha dado a la captura David Romero, condenado a 10 años de prisión por los delitos de calumnia y difamación contra su persona.

Pacientemente he visto con indignación cómo se han desarrollado los hechos en torno a la ejecución de la sentencia condenatoria recaída contra el ciudadano David Romero, reza inicialmente el escrito emitido por la esposa del exfiscal adjunto Rigoberto Cuellar.

En ese sentido, indica, he observado cómo se diluye y se pervierte una lucha que yo enfrenté sola, sin el apoyo de Grupos Defensores de Derechos Humanos, ni de Grupos Defensores de los Derechos de la Mujer, para defender mi honra, mi seguridad personal y la de mi familia.

Esta lucha nada tiene que ver con la libertad de expresión, colores políticos, ni grupos de izquierda o derecha, sino únicamente con la defensa de mi dignidad como mujer y como operadora de justicia que en su momento fui, pues tanto jueces, fiscales, agentes de investigación y peritos, son susceptibles de verse en una situación similar, sólo por haber cumplido fielmente con su labor. Eso no es permisible en ningún Estado de Derecho.

Asimismo, señala que el caso que llevó a esta segunda condena de David Romero, es sencillo: ya que en 2002, en su condición de Fiscal de la Mujer del Ministerio Público, acusó al comunicador por el delito de violación en perjuicio de su hija Dalia Romero.

Y es por esa acusación el periodista fue condenado a la pena de 10 años, cumpliendo 5 años efectivos en prisión y 5 años bajo libertad condicional.

Según la exfiscal, una vez que cumplió su condena, aprovechó sus espacios televisivos y de radio para atacarla visceralmente de forma sistemática, tanto a ella como a sus seres queridos. Ataques personales, que nada tienen que ver con el derecho a la información, ni mucho menos con la libertad de expresión.

Por ello, y en aras del uso al mismo derecho a la información que hoy se invoca por algunos, pide a ese sector a que se informen debidamente y lean la sentencia condenatoria, para que verifiquen que los ataques que realizó David Romero en su contra “fueron en mi condición de mujer, madre, esposa e hija”.

En ese contexto, afirma que no tiene nada en contra de la libertad de expresión, todo lo contrario, es fiel creyente que ese derecho debe ejercerse en todo Estado que se autodenomine como democrático, pero debe ejercerse de manera responsable y bajo ninguna circunstancia permitir que se utilice como instrumento de venganza.

En la presente causa cada una de las penas impuestas al señor Romero es proporcional a los hechos, pues no se trata de un solo hecho aislado, sino de un ataque sistemático y permanente que lleva más de 4 años; sin embargo, a diferencia de otros periodistas que han sido condenados por estos mismos delitos y han conmutado su pena pagando 10 Lempiras por día, en este caso al ciudadano David Romero no le es posible gozar de este beneficio, sencillamente por los antecedentes de su sentencia condenaría previa, hecho que responde exclusivamente a una situación muy personal del condenado.

Finalmente sostiene que “no espero apoyo de nadie, nunca lo he tenido, más que el acompañamiento de Dios y el respaldo absoluto de mi familia, pero tampoco puedo callar al ver como se utiliza mi causa como bandera de lucha en beneficio de intereses mezquinos, ya sean particulares o de grupos”.


Valora este artículo
(0 votos)

volver arriba