Tegucigalpa - Al cumplirse este domingo 27 de enero, tres años de Gobierno del mandatario Porfirio Lobo, su oferta de campaña sobre trabajo y seguridad sigue siendo la materia pendiente en el comienzo de la cuenta regresiva para entregar el poder de la nación.
- Lograr
el reconocimiento internacional sigue siendo la carta de presentación del
Gobierno de Porfirio Lobo, aseguran analistas.
- Los analistas consultados por
Proceso Digital aplazan gestión gubernamental del mandatario hondureños y sus
funcionarios.
- Educación, Salud y el desempleo
también son áreas más descuidadas en la actual administración.
Es tal la situación, que el propio mandatario admitió en
su discurso en el Congreso Nacional el pasado 25 de enero que la inseguridad se
ha incrementado, aunque responsabilizó al tráfico de drogas.
Los alarmantes indicadores ubican al país entre los más
violentos del mundo en zona que no está en guerra con 85 homicidios por cada
100 mil habitantes, según datos oficiales del Observatorio de la Violencia de
la UNAH.
La crisis económica que arrastra el país desde hace varios
años y las exorbitantes deudas interna y externa, exponen al Gobierno al grado
de poner en riesgo hasta el pago a los empleados públicos.
Martínez:
“El trabajo sucio de este Gobierno lo hace el Congreso”
El analista Juan Ramón Martínez califica con un siete (escala de 1
a 10) a la actual administración. “Le doy un siete de puntuación porque el
presidente Lobo asumió el país en unas condiciones muy irregulares después que
el presidente Zelaya había hecho muchísimos desastres”, arguyó.
Además, destacó
que “haber logrado la unidad, frágil si se quiere, de carácter interno y haber
logrado admisión de Honduras en los organismos internacionales, principalmente
los financieros, me parece que es una buena prueba que hizo lo que le
correspondía hacer. El resto hay que reclamárselo al Congreso Nacional que
parece que es el que ha hecho el trabajo sucio en este Gobierno”.
Martínez
criticó que “un error que ha cometido Porfirio Lobo es que en vez de estimular
a la empresa privada más bien la ha arrinconado y ha estimulado la fuga de
capitales durante estos tres años”.
Pineda Alvarado: “Tres años de
desesperanza”
Proceso
Digital también buscó
la opinión del analista Raúl Pineda Alvarado, quien dijo que la población
hondureña ha vivido tres años de desesperanza.
Añadió que después de la crisis de 2009 el pueblo recibió
con mucha alegría la promesa de trabajo y seguridad del presidente Lobo; “Esta
no fue cumplida, no vemos un Gobierno con un producto tangible que pueda
presentar como obra material que sirva para enorgullecer al gobernante… hemos tenido
más de lo mismo, un despilfarro de los recursos del Estado que se expresa en un
déficit del 6 por ciento y una deuda pública interna de 60 mil millones”,
remarcó.
También lamentó que Honduras siga encabezando la lista con
la mayor tasa de homicidios en el mundo, así como la no tan grata cifra de 2.4
millones de hondureños que sufren de desempleo y subempleo.
Asimismo,
sugirió como una acción inmediata para el Gobierno enfocarse en el tema de los
hospitales públicos del país. “La única opción para tener algo que presentar en
el momento de rendir cuentas al pueblo hondureño y a la historia debería ser la
conclusión de que el Hospital Escuela está funcionando mejor que nunca, o que
el Hospital María opera correctamente. También que el país se abrió y estimuló
la participación de las mejores universidades del mundo o que en materia de
seguridad todos los elementos de la fuerza pública dejaron de desempeñar
funciones administrativas para irse a la calle a defender los derechos de la
ciudadanía”, acotó.
Continuó que “pero parece que todo esto es un sueño y que
tenemos que seguir considerando que este Gobierno estima que las reformas
políticas le van a dar de comer a la ciudadanía”.
Pineda Alvarado
reitero que han sido tres años de desesperanza, de angustia, de crispación, y
de limitación. “Habrá que pensar que al próximo Gobierno le toca revertir
algunas medidas legales adoptadas en la actualidad que solo han servido para
enriquecer a un pequeño grupo de la facción que maneja la institucionalidad”,
estimó.
El analista
calificó, en una escala de 1 a 10, con un cuatro. “El único logro que veo en
este Gobierno es el papel que ha desempeñado el ministro de Educación (Marlon
Escoto), los demás han sido muy modestos en su administración”, dijo.
Para Pineda Alvarado, el secretario de
Educación ha marcado un hito orientado a marcar una transformación educativa y
entender que un país para que pueda ser agradable a la inversión extranjera
requiere una plataforma logística barata, una infraestructura adecuada y una
población educada. “Si falta uno de esos elementos, por más Zonas Especiales de
Desarrollo que cree el Congreso, la situación económica no va a cambiar”,
auguró.
Navarro: “Falta de planificación han
anarquizado las finanzas”
En tanto, el también conocedor de temas nacionales Julio Navarro,
destacó de los tres años de gestión de Lobo el haber recuperado las relaciones
internacionales con los demás países.
Afirmó que “Pepe Lobo ha disminuido la figura que
representa la Presidencia de la República al interior de los poderes del Estado
y eso ha hecho que el Congreso hoy aparezca como el principal poder del Estado,
eso prácticamente nos asegura que tengamos un Gobierno parlamentario porque es
este poder del Estado el que define la agenda del país y controla los demás
poderes”.
Navarro dijo que la falta de planificación a mediano plazo
ha permitido anarquizar las finanzas del país y ha creado un agujero fiscal
nunca antes visto en la economía de Honduras.
Finalmente, criticó duramente la agenda de ocurrencias del
presidente Lobo para resolver problemas fundamentales del país, al tiempo que
demandó mayor énfasis en problemas como inseguridad, extorsiones y empleos.
En el discurso Lobo acepta desaciertos
El presidente Porfirio Lobo, expresó durante la clausura de la
cuarta y última legislatura del Congreso Nacional, que “le hemos dado vuelta a
la página, miremos hacia adelante”, al enumerar, en su informe a la nación, los
logros de su administración durante 2012.
El mandatario señaló los altos niveles de desigualdad, exclusión e
inequidad entre los hondureños, que representan retos que se mantienen aún para
el futuro y los que hay que enfrentar y buscar la forma de resolver, lo que
representa una responsabilidad histórica con el pueblo que va a las urnas a depositar
el voto y no se le puede fallar.
“Honduras tiene que ser un país donde haya más inclusión,
menos desigualdad y a veces es un tema de decisiones políticas que tenemos que
enfrentar”, apuntó.
Por otro lado, reconoció que en los últimos años, ha
ocurrido un incremento de la inseguridad, producto de que Honduras está ubicada
entre el país que demanda y consume y donde se produce la droga, es decir, que
es el territorio donde se libra esa gran batalla y el único delito del país es
estar entre donde se demanda y donde se produce.
Insistió en que
“hemos avanzado con todos los foros internacionales en derechos humanos y
cuando pongo la vista, como dice Ramón Rosa, se pretende llegar, estamos
avanzando, la tarea continúa, le toca a los nuevos que llegarán, continuar esta
tarea para beneficio del pueblo hondureño”.
Recalcó que “quiero quedar claro, si podemos los hondureños, no crean
jamás que no podemos, si hemos avanzado, si vamos a seguir avanzando, somos
capaces, este es un pueblo trabajador, noble y valiente, y Honduras va a seguir
adelante”.