Tegucigalpa – La designada presidencial y ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén, afirmó este sábado que el gobierno no tiene contemplado enviar al Congreso Nacional un nuevo paquete de ajuste fiscal, sino que lo que se comenzará a consensuar con los diferentes sectores, es una revisión de las exoneraciones y franquicias que ha otorgado el Estado.
La funcionaria ve como positivo, la visión crítica de los diferentes
sectores, no sólo de los medios de comunicación, sobre la situación económica
crítica del país, que a su criterio, tiene que verse desde el punto de vista
constructivo.
Afirmó que el gobierno no tiene contemplada una nueva reforma fiscal. “No
estamos pensando, por lo menos dentro de lo que hemos discutido en el gabinete
económico, en ningún momento se está contemplado eso, si vamos a buscar cómo
captar más recursos por distintas vías y lo que si se va hacer, incluso,
tenemos ya invitados los primeros sectores para discutir, es la revisión del
tema de los incentivos, dispensas y las franquicias”, acotó.
“Creo que todos los hondureños nos tenemos que sentar a ver realmente
cuáles incentivos necesita el país para desarrollarse y cuáles, quizá, fueron
determinados en un momento anterior, cuando hoy las circunstancias son otras y
ya ese sacrificio fiscal no amerita que se dé, esa revisión la estamos
iniciando esta semana con los distintos sectores, puesto que es un punto dentro
del Gran Acuerdo Nacional”, indicó.
Autodeterminación de país
“El país necesita tener un programa económico, suscriba o no suscriba un
acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el país va a seguir
funcionando, el país tiene que marchar y eso implica una autodeterminación de
país en el sentido de hacia dónde nos queremos ubicar”, manifestó.
Reiteró que la misión del FMI, arribará al país en septiembre para revisar
la situación, pero destacó que la principal responsabilidad del presidente Lobo
es mantener el país dentro de un ámbito de sostenibilidad y obviamente con un
compromiso muy grande por ordenar.
Explicó que eso deriva en administrar una crisis que se recibió en 2010 con
proporciones muy grandes, pero a la que hay que buscarle una salida, aunque se
ha mejorado en algunos casos, ya que de un crecimiento negativo de -2%, se ha
pasado a un crecimiento positivo de 2.5% en 2010, 3.5% en 2011 y este año
también se espera tener un crecimiento positivo, lo que implica tomar varias
medidas.
Aseveró que una de esas medidas es la austeridad que son las primeras en
las que se enfoca la atención pública y que es una responsabilidad del Estado y
en ese sentido, se está realizando una revisión sobre la administración de los
presupuestos, porque ningún país puede sostenerse si gasta más de lo que
ingresa.
Destacó que las arcas del Estado no son ilimitadas y existe esa creencia de
que sólo consiste en apuntar recursos hacia una determinada actividad.
“La verdad es que ahorita bajo las circunstancias, no solo Honduras está
pasando por este tema, si usted revisa lo que está pasando en Francia, que está
pasando en España, en Italia, todos los países se están ubicando y enfocando
hacia mejorar y optimizar el uso de sus recursos, porque hay una crisis
económica”, arguyó.
Revisar presupuesto
Guillén indicó que hace una revisión del Presupuesto General de la
República, amplia y abierta, porque al final, es el pueblo hondureño el que
paga sus tributos y tiene que tener alguna participación en el estudio y en la
formulación de los presupuestos.
En el tema de los gastos, dijo que “el presidente Porfirio Lobo, ha
iniciado algo que nadie se había atrevido a hacer” y es buscar por ese orden en
sectores grandes como la educación, revisar el presupuesto de Salud y de la
secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, así como los recursos que
se orientan al gasto para que sean más eficientes.