Tegucigalpa - Una operación para desestabilizar el nuevo Gobierno del presidente Porfirio Lobo Sosa ha sido denunciada por la periodista venezolana Marianella Salazar en su columna de opinión publicadas en varios diarios de su país. La operación está a cargo del líder de las FARC, Iván Márquez, y será financiada a través de las partidas secretas de los cuerpos de inteligencia venezolanos, dice la periodista en su columna titulada "Es Asunto de Tiempo".
Según la información periodisitica, Cuba y Nicaragua están involucrados en el plan, del cual, el próximo ministro hondureño de Seguridad, Oscar Alvarez, dijo tener conocimiento, pero sin entrar en detalles.
"El
plan concibe entrenar a un grupo de paramilitares, la mayoría de
nacionalidad hondureña, que “den de baja” a altos funcionarios del
Gobierno del presidente de facto Roberto Micheletti, quien entregará el
poder en una semana, o en su defecto, a integrantes del nuevo gobierno
que presidirá Lobo, para responsabilizar de esos hechos a Roberto
Micheletti”, dice la periodista en su columna titulada "Es Asunto de Tiempo", que se reproduce, por su importancia, textualmente a continuación:
"Es Asunto de Tiempo"
Los acontecimientos se precipitan ante la evidente pérdida de popularidad de Chávez.
Venezuela es pieza clave al servicio de El Proyecto concebido por Fidel
Castro para convertir al país en base de la subversión hacia el resto
del continente. Por eso el interés de nuestras fuentes de Inteligencia
para se haga pública esta información.
Como
adelanté en la columna de la semana pasada, en los primeros días del
mes, el presidente Chávez se reunió en Cuba con los Castro,
coincidiendo con el líder de las FARC, Iván Márquez.
En
Managua, se reunieron con el presidente Daniel Ortega y dos altos
funcionarios nicaragüenses para diseñar una operación que logre
desestabilizar al nuevo gobierno del presidente electo de Honduras,
Porfirio Lobo.
La
fuente abunda en detalles sobre esta presencia en La Habana, donde se
urdió el plan que a continuación explica: “Al día siguiente de la
reunión con los Castro, Iván Márquez viajó a Nicaragua en un avión de
la Fuerza Aérea Venezolana, con tripulación venezolana y en compañía de
tres oficiales del Ejército venezolano, que son de máxima confianza del
presidente Chávez. En Managua, se reunieron con el presidente
Daniel Ortega y dos altos funcionarios nicaragüenses para diseñar una
operación que logre desestabilizar al nuevo gobierno del presidente
electo de Honduras, Porfirio Lobo.
La
operación está a cargo del líder de las FARC, Iván Márquez, y será
financiado a través de las partidas secretas de los cuerpos de
inteligencia venezolanos. Las armas serán adquiridas por el presidente
Ortega con los dólares provenientes de esas partidas.
El
plan concibe entrenar a un grupo de paramilitares, la mayoría de
nacionalidad hondureña, que “den de baja” a altos funcionarios del
Gobierno del presidente de facto Roberto Micheletti, quien entregará el
poder en una semana, o en su defecto, a integrantes del nuevo gobierno
que presidirá Lobo, para responsabilizar de esos hechos a Roberto
Micheletti”.
Hay
que recordar que el Presidente interino de Honduras, en declaraciones a
una emisora local -HRN- el pasado 8 de enero, declaró que Hugo Chávez
quiere asesinarlo y que un ciudadano venezolano se trasladó hasta La Mosquitia (Caribe hondureño), donde ofertó 1 millón de dólares con ese fin.
Nuestra
fuente asegura que el entrenamiento de los paramilitares hondureños
corre por cuenta de Iván Márquez, que ofreció 20 de sus guerrilleros
para adelantar acciones.
Nuestra
fuente asegura que el entrenamiento de los paramilitares hondureños
corre por cuenta de Iván Márquez, que ofreció 20 de sus guerrilleros
para adelantar acciones; el líder de las FARC está en contacto directo
y permanente con uno de los oficiales venezolanos que lo acompañaron a
Nicaragua, encargado de las finanzas y con quien coordina la operación, que se ejecutará en el momento en que el depuesto presidente Manuel Zelaya salga de Honduras.
Tic tac
Caracazo interruptus:
el miércoles pasado, el Alto Mando reunido en Fuerte Tiuna donde
analizaban las consecuencias del racionamiento eléctrico fueron
sorprendidos por una llamada del presidente Chávez que se enteró por
el director de la DIM, Hugo Carvajal y de inmediato fueron convocados
a una reunión, cuya importancia es similar a la sostenida con el Alto
Mando el día que perdió el referendo.
El
Presidente le inquirió, desconcertado, al general Carvajal sobre el
presunto descontento, quien lo negó de plano y aseguró que el 90% de la
oficialidad es leal .
La
vocería la tuvo el comandante Estratégico Operacional, Carlos Mata
Figueroa, quien le advirtió que los cortes eléctricos iban a producir
en los días sucesivos una rebelión similar al Caracazo y que la
reacción de los militares no sería la misma del 4-F, porque hay
oficialidad en desacuerdo con el proceso, sobre todo en el interior.
El
Presidente le inquirió, desconcertado, al general Carvajal sobre el
presunto descontento, quien lo negó de plano y aseguró que el 90% de la
oficialidad es leal y sería incapaz de voltearse ante un hecho de esa circunstancia.
Entre
la dirigencia de oposición hay quienes, más preocupados por sus
curules, prefieren que el estallido social, de producirse, sea después
de las elecciones parlamentarias…tic tac
“Es asunto de tiempo”
MARIANELLA SALAZAR